A ver si para el 2009 me propongo intentar hacer sólo una cosa a la vez y descansar de vez en cuando, en vez de intentar hacer tres cosas a la vez y acabar frustrada por no conseguirlo.
El disfraz de pastorcillo por cierto salió perfecto, ¡ese bricolaje si que valió la pena! Estaban todos los niños fantásticos (y como no... para mí el mío fue el más guapo ;-)) Solo que eso de cantar delante de un público, aunque abnegado, no fue lo suyo. Y es que ya se sabe, si tienes 3 años, estás encima de un escenario y te están viendo innumerables mamás, papás, abuelos, abuelas, tíos, tías y demás familiares y amigos... de repente se te olvida la letra de la canción... que no fue por falta de ensayos, que conste! (En casa por supuesto ha vuelto el texto a la mente y desde entonces ¡no hay quien le haga parar de cantar! Parece un disco rayado.)
Bueno, pues me queda una cosa por hacer:
¡FELICES FIESTAS A TODOS!
